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58 años al servicio de la cacaocultura colombiana



Este 19 de diciembre la Federación Nacional de Cacaoteros cumple 58 años como institución que representa los intereses de las familias productoras de cacao en Colombia.

Hoy celebramos la existencia de una organización que trabaja incansablemente por mejorar sus condiciones de vida y por visibilizar la calidad del cacao producido en el país.


Es grato poder decir que a pesar de que el 2020 ha sido un año difícil, también ha sido muy productivo para la cacaocultura colombiana, porque le ha permitido a Fedecacao y a los cacaocultores reinventarse y aprender nuevas cosas para continuar por el camino de la productividad. Asimismo, han pasado varios hechos importantes que visibilizan el trabajo de las 52.000 familias que cultivan este maravilloso fruto en nuestro país y que resaltan el esfuerzo que hacemos junto con grandes aliados para lograr el posicionamiento del cacao colombiano en el mundo.


En primer lugar, el hecho de adoptar la tecnología como método de capacitación para continuar acompañando a los cacaocultores nos dejó un gran aprendizaje, ya que comprendimos que estas herramientas nos permiten llegar a muchos lugares al mismo tiempo y compartir el conocimiento con más personas. De manera que nos permitió adaptarnos a las circunstancias e impulsar a los productores a capacitarse de una manera diferente, pero efectiva.


También aprendimos a ser más solidarios, a trabajar en equipo y compartir lo mucho o poco que tenemos, a darle la mano a quien más lo necesita y a valorar el importante trabajo que se realiza en el campo colombiano. Es de admirar que nuestros productores jamás se han detenido y han estado frente al cañón en todas las situaciones.


En FEDECACAO siempre hemos resaltado la importancia de aportar, construir y proponer, dejando a un lado las críticas que no contribuyen ni mejoran la situación. De este modo nuestra Federación se transforma, se adapta y está dispuesta al cambio, siempre que la intención sea seguir creciendo de la mano de las familias cacaocultoras.


Las alianzas se han convertido en una herramienta fundamental para el desarrollo y crecimiento de nuestro gremio. De dicho modo, buscamos nuevas oportunidades con entidades como la UNAD, con quien firmamos un convenio para beneficiar a la población especial, las personas con baja capacidad para acceder a la educación y la ruralidad.


Además, trabajamos con el BANCO AGRARIO DE COLOMBIA en la renovación de cacaotales envejecidos y con el INVIMA y UNODC capacitamos a las comunidades productoras para ayudarlas a ser más competitivas y sostenibles a través del aprendizaje de los procesos de transformación del grano, para la elaboración de productos de calidad. De la misma manera, logramos firmar un acuerdo con la Escuela Militar de Cadetes para brindar atención, orientación y asesoría legal a la población cacaotera de bajos recursos en todo el territorio nacional.